Yo no sé si usted llegó a mí vida con la misión expresa de rescatarme de una guillotina inminente, pero es cierto que su llegada me salvó de escoger entre la muerte y la locura.
La locura no brota como una súbita infección en el cerebro. La locura es aquella enfermedad que sólo nos amenaza cuando ya sus uñas se han alojado en las entrañas, de modo que pelear contra ella es también despedazarnos el vientre, oprimirnos los pulmones, perder el miedo a la muerte como se pierden la inocencia y el amor.
Y ahora es usted mismo quien afila la cuchilla. Cuando entre las condiciones que se le ponen al amor no se halla la correspondencia de quien se ama, y en realidad tampoco puede hallarse ninguna otra porque se ha decidido amar incondicionalmente. Y eso es peor que elegir entre la locura o la muerte.

el post que no sabia como llamarse

...en realidad tengo ganas de llorar (mas)
Estoy algo triste, insipida, bradipsiquica.
Como una burbujita de jabon corriente que vuela sobre un jardincito mustio de concreto y que no se quiere estrellar, al menos no ahi.
y que hacer
mentirme a mi misma
y tambien decirme verdades
-mi misma: Ay tienes por pendeja!!
-mi misma: como eres bruta... si tu! que esperabas??
Pero todas y cada una diferentes a las mentiras que me invento para dejar que mi otra yo -esa que esta al borde del pinche abismo- se crea que es verdad. Para que no termine asi toda abismica y mas jodida de lo que ya esta. O dicho mas metaforicamente: cual burbujita estrellada en frio cemento.

y entonces no me queda mas que poner la cara frente al ducto del clima a 10 C para hacer que me moleste, para ver si algo me duele, para poder al menos congelar el agua de mis ojos y no dejar brotar las putas lagrimas.