la excusa perfecta




Era extraño, esa mañana había despertado desde las 7 a.m.
Ya había tomado un baño desmesurado y preparado su vestimenta para ese día. Aun no había desayunado, pero eso era lo último que podría preocuparle, ni siquiera le pasaba por la mente en aquellos momentos.
Terminó de vestirse.
Mientras tarareaba una melódica cancioncita, podía sentir una mezcla de temor, alegría, desconcierto, emoción y...
Y se dijo:
-mmmta maadres!, si todavía falta una hora... y mientras que hago?
Tomo el revolver, lo acaricio sutilmente y miro con esos ojos con los que solo el podía observar (llevar puestos pues). Lo dejo del lado del buró y prosiguió a desenvolver le bout di perjum (como el le llamaba) comprado especialmente para aquella ocasión; roció un poco de éste entre sus manos y luego las paso sobre su cabello, largo para variar, desde hacia ya 20 años.
Suspiró. Alzo ambas manos y las coloco sobre su nuca para recostarse un momento más. Total! Era aun muy temprano.
Cerró sus ojos, al tiempo que deslizaba su mano izquierda para tomar de nuevo el revolver. Lo miró directo, profundo al cañón como queriendo depositar sus ojos para que actuaran ellos de bala, o balas, en caso de necesitar mas.
- No, no creo –. se dijo, con tanta seguridad que hubiera preferido no pensarlo.
Frio.
Pasó el cañón por su sien, para asegurarse de que todavía conservaba eso que algunos suelen llamar cerebro.
Silvana, Thomas, tía Martha, la única pariente que aun tenía viva... el jefe, y hasta Don Carlos el portero. El departamento, sus citas de “negocios” y las pocas deudas que tenía. Demasiados pensamientos.
- Mas vale que me apresure! –Dijo- con una actitud optimista.
Lo pensó bien antes de disponerse a salir de ahí. Abrió la puerta de la habitación que mantenía bajo llave.. Claro! Por aquello de la seguridad. Corrió la cadena y la aparto del gancho de pared.
Volvió su cabeza hacia la ventana, seguro de que extrañaría aquella vista, pero que importa.
PUUMM!!! Y vació el acantilado de pensamientos que llevaba cargando desde hacia días en esa caja. Excepto por uno:
-“A fin de cuentas la muerte es la excusa perfecta”.

Si: da igual lo importante que sea su cita de las 10; todo el mundo entenderá que no acuda a ella si está muerto.


3 comentarios:

Nying-jay dijo...

She's taking her time making up the reasons
To justify all the hurt inside
She can't remember a time when she felt needed
If love was red then she was colour blind

So baby's gonna take a dive and push the shift to overdrive
Send a signal that she's hanging all her hopes on the stars


What a pleasant dream...


Hold on... hold on

Anónimo dijo...

suicidio
historias de sangre
hay mas
se q hay mas
como la del niño
el niño sin nombre
el niño sin nombre bañado en sangre
^.^


chrysto

@lejAndroyde dijo...

el mismisimo anticristo ahora es suicida y que pavor el mundo se ha vuelto loco, se ha vuelto loco!
que bueno que las publiques sin corregir asi nos dan mas que criticar mmhuaahahaha y de cualquier forma me encanta